Nuestros dispositivos electrónicos son una parte esencial de nuestras vidas, pero la mayoría de las personas olvidan agregar la tarea de desinfectarlos a su lista de verificación de limpieza.
Los teléfonos, portátiles, tabletas y reproductores MP3 (si aún tienes uno) son imanes para la suciedad, las bacterias, las huellas dactilares y otros contaminantes. De hecho, ¡tu dispositivo podría estar más sucio que el inodoro!
Llevamos nuestros dispositivos electrónicos a todas partes, por lo que es fundamental limpiarlos con regularidad. Pero ¿cómo puedes limpiarlos sin dañarlos? Veamos algunas de las mejores maneras de limpiar tus dispositivos electrónicos de forma segura.
Soluciones de limpieza suaves en aerosol
La mayoría de los dispositivos están fabricados con una fina capa protectora que reduce las huellas dactilares, mejora la suavidad y protege las pantallas contra daños.
Si utiliza materiales de limpieza abrasivos como Clorox o Lysol, los químicos agresivos desgastan la capa ya delgada, dejando su dispositivo susceptible a sufrir daños.
Al limpiar su teléfono, intente utilizar una mezcla de 70% de alcohol isopropílico y 30% de agua para desinfectar y proteger el revestimiento de su dispositivo.
Utilice un paño con textura mínima
Evite rociar la solución limpiadora natural directamente sobre la superficie al limpiarla, ya que podría filtrarse en el dispositivo y causar daños internos. En su lugar, rocíe la solución sobre un paño con textura mínima y comience a limpiar el dispositivo con suavidad. Un paño áspero puede rayar la pantalla.
Aplicar aire comprimido
Nuestros teclados tienden a acumular muchas bacterias, migas y manchas de huellas dactilares. Cuídalos retirando los residuos y limpiándolos con aire comprimido. Esto puede ayudarte a llegar a las zonas más pequeñas a las que no puedes acceder.
Tenga en cuenta que el aire comprimido solo se recomienda para teclados, ya que un dispositivo móvil puede ser demasiado sensible para una solución de limpieza tan agresiva.
No olvides las grietas
Ya sea que tengas un
Samsung usado o un iPhone de Apple nuevo, asegúrate de limpiar las grietas de tu dispositivo.
Aunque nuestros teléfonos puedan verse limpios por fuera, puede haber una gran cantidad de bacterias escondidas en los bordes, así que asegúrese de usar un hisopo de algodón para llegar a esos lugares.
Intenta limpiar tu dispositivo al menos una vez al día para reducir la propagación de bacterias. Además, asegúrate de desenchufarlo y apagarlo antes de comenzar a limpiarlo de forma segura.